 NOVATO

Registrar: 06/05/2011 Temas: 0 Mensajes: 2
 OFFLINE | Hola, parece que este es el hilo del foro que más nos ha enganchado, je, je... ¿Por qué será? Ahí voy yo también. De Antonia, de parvulitos, ¿qué decir? Era una psicópata que agarraba a los niños de los pelos: la recuerdo levantando a Ángel Beas de su rizado pelo rubio a las cinco de la tarde, ante la cara de estupor de mi tía... teníamos 5 añitos y los Beas acababan de tener un hermanito... Glups, bon començament... En primero, con la Pintaluba, tengo un poco de laguna. De segundo y tercero recuerdo a ése del puro que dice Clara enseñándonos las tablas (¿puede ser?) y a Mari Carmen, una señora muy agradable de pelo corto y un poco rojizo que, junto con Valero, fueron (a mi entender) los únicos que nos trataron como a personas. En cuarto y quinto, la parejita Mari Luz-Amenós se lucieron.
Desde párvulos hasta quinto, mis padres, que eran y siguen siendo bastante guerreros, fueron a quejarse a los profes de todos los cursos por cómo nos trataban (menos a la Mari Carmen). En Uruguay, por esa época, pegar a los niños en la escuela estaba súpersancionado y mis progenitores no estaban acostumbrados. El Amenós, a mitad del curso que estuvimos los del 73 con él, dejó de darnos con el borrador en la cabeza, con la regla en las manos y de castigarnos de rodillas en el suelo porque mi madre lo amenazó con denunciarlo por maltrato infantil. Todavía me acuerdo del día en que quedaron para hablar... yo la estaba esperando en el pasillo y oía los chillidos de los dos dentro de la clase...Y al día siguiente, recuerdo un lapsus del Amenós: "¡Alberto, de rod... de cara a la pared!"... Me sentí victoriosa aunque mi único mérito era chivarme a mis padres y a Alberto lo iban a castigar igual...
Y el trío de sexto, séptimo y octavo: Rovira, Pellicer y Valero. Al Rovira todavía lo veo de vez en cuando y cuando me saluda, me cuesta, pero me acerco... Supongo que no es mal tipo, pero como maestro era un puñetero desastre, prepotente. También recuerdo sus nudillos, aunque yo era de las "niñas buenas" y mi madre les daba miedo a todos, je, je... Y te recuerdo a ti, Clara, riéndote del Pellicer. Como eras de las grandes, me producías admiración. En serio. Yo acumulaba rabia y me gustaba que tú te los tomaras a cachondeo y tuvieras con ellos el morro que yo no tenía. Ahora tengo mogollón, pero en esos años era muy modosita... Ya conté una anécdota del Pellicer en el muro. Para mí, junto con la Antonia de párvulos, fue el peor. Su olor a puro y lo viejoverde de su actitud me daban asco. ¡Caralho, estábamos en manos de un grupo de energúmenos! Y llegó el Valero para darnos aire fresco... Con sus verdes ojazos y su parsimonia. ¡Era hasta un poco cariñoso! Un ejemplar en extinción en esa época, vamos... Me encantaba, aunque poco después de dejar el cole el Javi Bonillo, que repitió, me contó que se estaba mimetizando con el Rovira y el Pelli y que estaba empezando a aplicar sus métodos disciplinarios... Si es que debía ser duro llegar con ganas de enseñar a un cole como el nuestro.
En nuestro favor diré que no hemos salido tan mal. Visto lo visto, al menos, de los que nos hemos encontrado en fb no hay ningún asesino en serie, ¿no? Je, je... También me acuerdo del Crespo, el director, intentando improvisar una clase de "ética" (ja, ja) en su despacho para los únicos tres que no queríamos hacer religión: Pallejà, ¿Virgili? y yo. Nos explicaba para qué servían los bomberos (!) y cómo había que situar los cubiertos en la mesa (!). Creo que la clase de ética no duró mucho tiempo, después ya nos dejaban salir al patio.
Bueno, para ser que no iba a escribir mucho en el foro hasta la semana que viene, me he explayado. Rollo terapia... Creo, además, que el hecho de que los profes fueran nuestro claro "enemigo" hizo que nos quisiéramos tanto entre nosotros e hiciéramos tanta piña. Besos a todos, ¡grandes supervivientes de la educación pública de la Transición!
Paula |